La Mujer

El Mediterráneo lanza pequeñas lenguas de sal contra la arena. A lo lejos, una nube, como una gran tabla de surf varada sobre el azul del cielo. A ella la golpearon anoche: su marido. Ella dice que se va. Regresa a ese país del que ha venido; esquivando otros golpes. Agosto. Piel tostada. La mujer que puede morir piensa y decide, llora lenguas de sal contra la arena: abandono de Dios sobre el azul del cielo.

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